Parroquia San Francisco Javier

Párroco: D. Pedro José González Ruiz
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  • Dirección: Plaza De la Iglesia
  • 30310-Los Barreros (Cartagena)

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BREVE HISTORIA DE LA PARROQUIA SAN FRANCISCO JAVIER (CARTAGENA)

De 1.888 a 1.920

El origen de la actual Parroquia parte de una Capilla privada ubicada en la calle Sta. Florentina del barrio de Los Barreros, propiedad de D. Juan Gutiérrez y Dña. Carmen Conesa. Este local se autorizó para celebrar la Santa Misa los domingos y fiestas de guardar a todos los vecinos del barrio.
En 1.914, la dueña de la Capilla y el Presidente de la Junta piden al Obispado que se puedan administrar los Sacramentos del Matrimonio y del Bautismo, siendo denegado por estar próxima la Parroquia de Los Dolores.
Por ser Capilla Privada podía estar presidida por cualquier imagen, siendo la de la Virgen de la Caridad la que lo hízo. Los vecinos comenzaron a llamar a Los Barreros como Barrio de la Caridad. La Capilla se cerró por fallecimiento de la propietaria, y el permiso del Obispado no se renovó.
Los Barreros, entonces, estaba dividido en tres Parroquias: San Antón, Inmaculado Corazón de María, y Nª Sª de Los Dolores.

Año 1.941

Después de la Guerra Civil española, se reunieron unos vecinos acordando abrir una capilla para el pueblo en un local de la calle Mayor, donado al Obispado por D. Manuel de Azcoitia. Hechas las diligencias oportunas es autorizado, no pudiendo ser Capilla de Ntra. Señora de la Caridad. D. Leoncio Inglés propone que se llame de S. Francisco Javier donando una pequeña imagen del santo, y así se autorizó.

El 26 de febrero del año 1.942 se inauguró la Capilla bajo la tutela de la Parroquia de Los Dolores. Pese a que no se podían celebrar matrimonios ni bautizos, se autorizó como un privilegio entonces la celebración del matrimonio de D. José Segura y Dña. María Saura, más conocida como María “la del estanco”, pareja muy querida en el barrio.

Allí se celebrarían novenas, misiones, catequesis para los niños, etc. Misionó el P. Rodríguez, jesuita. Ejerció como seminarista en labores de apostolado D. José Galindo, junto con D. Félix Pascual y D. José Saura, fundando la Acción Católica de jóvenes. Lucharon todos ellos hasta conseguir que Los Barreros se hicieran Parroquia bajo el Patronazgo de San Francisco Javier. Así se promulgó el Decreto de Roma: Parroquia San Francisco Javier Los Barreros-Cuatrocientas Cuatro.

Año 1.952

El primer cura Párroco que se nombró fue D. Pedro López Nadal, con cargo de Rector de los pueblos de Santa Ana y La Guía. Este nombramiento fue realizado por D. Ramón Sanahuja y Marcé, Obispo de Cartagena.
Tras muchos sacrificios y quebraderos de cabeza, y en unión de todos los feligreses de la Parroquia, se comenzó la construcción. Unos donaban para la tómbola benéfica, otros vendían boletos, recogían regalos, vestían muñecas, etc..

Acta de la colocación de la primera piedra

En Los Barreros (Cartagena), a catorce de junio de mil novecientos cincuenta y dos, a las diecinueve horas y en el solar donde se han de llevar a cabo las obras de construcción de la nueva parroquia de San Francisco Javier, reunidos el Excmo. Sr. D. Ramón Sanahuja y Marcé, Obispo de Cartagena, Excmas. Autoridades Militares y Civiles, el Muy Iltre. Arcipreste de Cartagena, D. Tomás Collados González, el Reverendo Sr. Cura Ecónomo de la misma, D. Pedro López Nadal, Sacerdotes de las Parroquias vecinas, Junta Parroquial, integrada por los Sres. D. José Cabrerizo Gonzalo, Miguel Martínez Segado, D. José Cabello Gámez, D. Jacinto Martín Prat, D. Santiago Laiz Espín, D. Candelario Cerezuela Navarro, D. Ginés Gutiérrez Conesa, D Juan Victoria Arroyo, D. Félix Pascual Fuentes, y feligreses de esta Parroquia, procedió el Sr. Obispo a la bendición y colocación de la primera piedra.
Esta acta, con un ejemplar del periódico “La Verdad”, de Murcia, y de otro de “El Noticiero”, de Cartagena, de esta fecha, donde se insertan artículos alusivos al acto, más unas monedas de curso legal actual, se introducen en la hornacina que lleva la primera piedra colocada en el áspide del Templo.
Para que conste firmamos y sellamos con el de esta Parroquia. El Obispo, el Arcipreste, el Cura Ecónomo, y la Junta Parroquial.

Primera hoja parroquial editada el 4 de octubre de 1.952

1.955. Inauguración

El 3 de diciembre de 1.955, festividad de San Francisco Javier, se inauguró el Templo Parroquial. Veinticinco años después, precisamente el día del aniversario de las Bodas de Plata Parroquial, fallecía D. Pedro víctima de una penosa enfermedad adquirida en las misiones de Guatemala.

Miscelánea

Las campanas de la torre de la Iglesia tienen nombre: Dolores, Isabel e Inmaculada Concepción, refundida esta para su restauración, fue donada por el Arsenal Militar con motivo del Dogma de la Asunción de la Virgen en cuerpo y alma al cielo. Siendo párroco D. Salustiano Fernández Conesa se instaló el reloj y se electrificaron las campanas.

Hoy, tanto el Templo como sus edificios aledaños están siendo reestructurados con nuevos salones para reuniones comunitarias, y se está adaptando el entorno dentro de la Nueva Estética del Tercer Milenio, para un “pueblo nuevo”, para que la Parroquia, ante la “aldea global” de McLuhan, pueda transformarse en una “aldea celeste”, con una nueva estética: un Catecumenium, con espacios modernos para el culto y para la vida de las pequeñas comunidades, un modelo social más humano, capaz de abrir espacios para una nueva cultura.

A SAN FRANCISCO JAVIER (Himno-A.J.Carbonero)

Aquél estudiante ambicioso
soñaba grandezas humanas
y Cristo a su encuentro salió
y a Ignacio su siervo envió
anunciándole esta Palabra:
¿ De qué sirve al hombre tener
el mundo si pierde su alma?
Y aquella Palabra ganó
a este soldado de Dios
¡ No había una causa tan alta!

(estribillo) San Francisco Javier
tú eres nuestro Patrón,
tú has llevado el evangelio
abrasando con su fuego
de la India hasta el Japón.
San Francisco Javier
intercede por nosotros,
tú el santo misionero
coronado allí en el cielo
estando gozando del Señor.
San Francisco Javier(3).

Francisco impaciente aguardaba
soñando con ir a la India,
por fín el momento llegó
y Dios a su siervo envió
llevando la Buena Noticia.
Portando la Cruz por bandera
corrió los caminos de Oriente,
su vida por Cristo entregó,
la Gloria se manifestó
en éste testigo valiente.

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