SALMO 95: CONTAD LAS MARAVILLAS DEL SEÑOR A TODAS LAS NACIONES”

2ª Lectura: PRIMERA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS CORINTIOS 12, 4-11

Hermanos:

Hay diversidad de dones, pero un mismo Espíritu; hay diversidad de servicios, pero un mismo Señor; y hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos.

En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común. Y así uno recibe del Espíritu el hablar con sabiduría; otro, el hablar con inteligencia, según el mismo Espíritu. Hay quien, por el mismo Espíritu, recibe el don de la fe; y otro, por el mismo Espíritu, don de curar. A este le han concedido hacer milagros; a aquel, profetizar. A otro, distinguir los buenos y los malos espíritus. A uno, la diversidad de lenguas; a otro, el don de la interpretación.

El mismo y único Espíritu obra todo esto, repartiendo a cada uno en particular como a él le parece.

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 2, 1-11

En aquel tiempo, había una boda en Caná de Galilea y la madre de Jesús estaba allí; Jesús y sus discípulos estaban también invitados a la boda. Faltó el vino y la madre de Jesús le dijo: – No les queda vino.

Jesús le contentó: – Mujer, déjame, todavía no ha llegado mi hora.

Su madre dijo a los sirvientes: – Haced lo que él os diga.

Había allí colocadas seis tinajas de piedra, para las purificaciones de los judíos, de unos cien litros cada una.

Jesús les dijo: – Llenad las tinajas de agua.

Y las llenaron hasta arriba. Entonces les mandó: Sacad ahora, y llevádselo al mayordomo.

El mayordomo probó el agua convertido en vino sin saber de donde venía (los sirvientes si lo sabían, pues habían sacado el agua, y entonces llamó al novio y le dijo: – Todo el mundo pone primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el peor; tú en cambio has guardado el vino bueno hasta ahora.

Así, en Caná de Galilea Jesús comenzó sus signos, manifestó su gloria y creció la fe de sus discípulos en él.