La familia, hoy en día, es uno de los ámbitos más necesitados de misericordia. 
“Es especialmente importante volcar la misericordia de Dios sobre los matrimonios y las familias.
La familia constituye  una auténtica escuela de humanidad, socialización, eclesialidad y santidad (….). En ella experimentamos por primera vez la misericordia de Dios”.
Evangelii Gaudium, 66.