Cuenta una leyenda que una mujer pobre con un niño en los brazos, pasando delante de una caverna escuchó una voz misteriosa que salía de adentro y le decía:

  • “Entra y toma todo lo que desees, pero no te olvides de lo principal, pues cuando salgas la puerta se cerrará para siempre, por lo tanto aprovecha la oportunidad, pero no te olvides de lo principal…”

La mujer entró en la caverna y encontró muchas riquezas. Fascinada por el oro, por las joyas, puso al bebé en el suelo y empezó a juntar ansiosamente todo lo que podía, en su delantal.

  • La voz misteriosa habló nuevamente: “Tienes sólo cuatro minutos…”

Agotados los cuatro minutos, la mujer cargada de oro y piedras preciosas, corrió hacia fuera de la caverna y la puerta se cerró. Recordó entonces que su bebé había quedado dentro y la puerta estaba cerrada para siempre…

La riqueza duró poco y la desesperación toda la vida. Lo mismo ocurre, a veces, con nosotros. Tenemos unos años para vivir en este mundo, y una voz siempre nos advierte “no te olvides de lo principal”…

Y lo principal son los valores espirituales, la oración, la familia, los amigos, la vida.

Pero la ganancia, la riqueza, los placeres materiales nos fascinan tanto que lo principal siempre lo dejamos de lado… Así agotamos nuestro tiempo aquí y dejamos a un lado lo esencial: “Los tesoros del alma”

EL TIEMPO PASA… ¡LA ETERNIDAD SE ACERCA!

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